Haití jugará un Mundial 52 años después: rivales y aspiraciones mundialistas

Haití es una de las grandes historias románticas de este Mundial. Su clasificación para 2026 supone el fin de una espera que duraba desde 1974. El equipo caribeño logró su billete de forma brillante al quedar primero de su grupo en la tercera ronda de la Concacaf, superando a selecciones con mucho más pedigrí mundialista como Costa Rica y Honduras. Bajo la dirección de Sébastien Migné, Haití ha construido un grupo unido y valiente que juega por el orgullo de toda una nación que llevaba décadas soñando con volver a la élite.

Segunda participación en un Mundial

Esta será la segunda participación de Haití en una Copa Mundial de la FIFA (1974 y 2026). Su única experiencia previa fue en la República Federal de Alemania 1974, donde el mundo los conoció por su valentía al enfrentarse a tres potencias históricas. Aunque perdieron sus tres partidos, dejaron un legado imborrable al marcarle goles a Italia y Argentina.

Ante el grupo de la «muerte»

Encuadrada en el Grupo C, Haití tendrá una gira por tres sedes emblemáticas de la costa este y el sur de Estados Unidos. Es la más débil de las cuatro selecciones.

Sábado, 13 de junio: Haití v Escocia (03:00 hora peninsular) – Grupo C – Estadio Boston

Viernes, 19 de junio: Brasil v Haití (03:00 hora peninsular) – Grupo C – Estadio Filadelfia

Miércoles, 24 de junio: Marruecos v Haití (00:00 hora peninsular) – Grupo C – Estadio Atlanta.

Dificultad de los partidos

El camino es de máxima exigencia, casi un calco del grupo que tuvieron en el 74. El debut ante Escocia es su oportunidad de oro para puntuar. En la segunda jornada se medirán a la todopoderosa Brasil, un partido que paralizará el país y donde el objetivo será resistir. Cerrarán ante Marruecos, la semifinalista del último Mundial, en un choque también muy compliado para los haitianos.

Sébastien Migné, entrenador francés

El técnico francés de 52 años es el arquitecto de este «nuevo capítulo» en la historia de Haití. Migné es un trotamundos del fútbol de selecciones, habiendo forjado su carrera como ayudante de figuras como Jean-Pierre Papin o Rigobert Song. Tras clasificar a Kenia para la Copa Africana en 2019, ha repetido el éxito en el Caribe. Su metodología combina el orden táctico europeo con un profundo conocimiento de la idiosincrasia del futbolista africano y caribeño, logrando un equipo que sabe sufrir y golpear en el momento justo.

Un equipo colectivo

Aunque hoy el bloque de Migné destaca por su colectividad, el gran referente histórico es el eterno Emmanuel Sanon, autor de los dos únicos goles de Haití en los Mundiales . En 2026, la selección busca un nuevo héroe que recoja el testigo de «Manno» Sanon.

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