La selección francesa lleva una década dominando el fútbol internacional, disputando 4 finales en los últimos 10 años (dos Copas del Mundo, una Eurocopa y una Nations League ante España). Los de Didier Deschamps han alcanzado el séptimo partido mundialista en Rusia 2018, donde salieron vencedores, y en Catar 2022, en la que perdieron contra Argentina en la tanda de penaltis. En caso de que los galos logren repetir esta gesta por tercera vez consecutiva, la quinta en su historia, se convertirían en el tercer país en disputar tres finales del Mundial consecutivas, solo por detrás de Alemania Occidental (1982-1990) y Brasil (1994-2002).
Grupo y rivales de Francia
El sorteo del pasado 5 de diciembre colocó a los bicampeones del mundo en el Grupo I junto a Senegal, Irák (clasificada en la repesca) y Noruega. Pese a haber contado con cierta fortuna, al esquivar a las grandes potencias futbolísticas en la primera instancia del torneo, los enfrentamientos que le deparan a Francia en tierras americanas no serán un camino de rosas.
El debut de los galos será el 16 de junio a las 21:00 (hora Peninsular) ante la Senegal de Sadio Mané. Los campeones de la Copa África en los 120 minutos que duró la final ante Marruecos, y que se acabaron llevando estos últimos en los tribunales, cuentan con jugadores de gran nivel en la cúspide de su carrera, y otros tantos que tratan de compensar su decadencia deportiva con algunos destellos de calidad. La baja de Kalidou Koulibaly, capitán de la selección y central de Al-Hilal, deja un hueco en la zaga africana que tendrá que suplir Nobel Mendy, jugador del Rayo Vallecano. En la portería si que estará Edouard Mendy. El guardameta campeón de la Champions con el Chelsea y bicampeón de la Champions Asiática con Al-Ahli sigue demostrando que está para disputar grandes torneos. No sería ninguna sorpresa que Francia sufra para conseguir la victoria ante los senegaleses, siendo probable incluso que acaben empatando.
La segunda jornada la disputarán contra la «Cenicienta» del Grupo I, Irak. El protagonismo de los asiáticos pasa más por la negativa de Donald Trump, Presidente de Estados Unidos, a que participen más que por su hipotético desempeño en la Copa del Mundo. Partido muy sencillo para la selección francesa que no tendrá problemas para llevarse los tres puntos.
Francia cierra la fase de grupos contra Noruega el 26 de junio a las 21:00 hora Peninsular. Los escandinavos cuentan con jugadores de gran nivel que no son capaces de trasladar su éxito individual a los grandes torneos de selecciones. Con nombres como Haaland, Alexander Sørloth, Jørgen Strand Larsen y Martin Ødegaard, entre otros, es incomprensible como los noruegos sufren para clasificar a una competición en la que participarán 48 equipos, la vez que más en toda la historia de la Copa del Mundo. El devenir del encuentro dependerá de lo que esté en juego. Francia, como favorita del Grupo I, es probable que llegue a la Jornada 3 ya clasificada como primera, mientras que Noruega necesitaría ganar en caso de perder puntos contra Senegal.
¿Hasta dónde puede llegar Francia?
A pesar de que todo depende de las posibles sorpresas que puedan haber en los 12 grupos que conforman el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, se realizará este ejercicio de predicción en base a los enfrentamientos que depararán estos hipotéticos resultados en la primera fase del torneo.

El primer encuentro eliminatorio del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá de Francia les enfrentaría a Uruguay como terceros del Grupo H. Pese a la garra de los jugadores sudamericanos, es poco probable que los uruguayos sean capaces de poner en aprietos a los galos. Pese a contar con jugadores de primer nivel como Federico Valverde, los de Bielsa no son capaces de cumplir, una vez más, con las expectativas. En octavos los de Deschamps se enfrentarían a Alemania, otra de las llamadas a luchar por levantar la Copa del Mundo. Tras una década a un nivel excepcional, tanto en competiciones continentales como en mundiales, Francia caería eliminada por Alemania en el que probablemente sea el último partido de Didier Deschamps como seleccionador de los bicampeones del Mundial.